Tus carpetas, en internet,
sin subirlas a ninguna parte.
Shark expone carpetas de tu máquina tal y como están, en vivo. Quien tenga la contraseña de sesión las ve y las reproduce al instante — pero los archivos nunca se copian a un servidor: viajan cifrados, byte a byte, solo cuando alguien los pide.
Windows · macOS · Linux — Sin cuenta, sin registro, sin límite de tamaño.
En tres pasos
Compartir es abrir una carpeta
01
Creas un espacio
Arrastras las carpetas que quieras al espacio de trabajo. Shark las escanea y se queda vigilándolas: si añades, renombras o borras algo, quien esté conectado lo ve cambiar en el momento.
02
Recibes la contraseña
64 caracteres generados en tu máquina. Solo tú los ves. Se los pasas a quien quieras, por donde quieras — es la única llave, y sin ella el espacio no existe para nadie.
03
Se unen y reproducen
Pegan la contraseña y ven tu árbol de carpetas completo. Abren un vídeo y empieza al instante, con avance y retroceso, sin esperar a que se descargue entero.
El detalle que importa
El servidor mueve tus bytes sin poder leerlos
Tu computadora no es accesible desde internet, así que hace falta un intermediario. En Shark ese intermediario es deliberadamente ciego: el cifrado ocurre en tu máquina, con una clave derivada de la contraseña que solo conocen tú y quien la tenga.
Cero copias en el servidor
El relay no guarda nada en disco. Un chunk vive en su memoria los segundos que tarda en llegar a quien lo pidió, y desaparece. Cierras el espacio y no queda rastro.
Un solo envío, muchos espectadores
Si diez personas ven la misma película a la vez, tu conexión sube ese trozo una vez. El relay lo reparte a los diez. Tu subida no se multiplica por cada espectador.
Fidelidad total
Lo que ellos ven es exactamente lo que hay en tu disco ahora mismo — no una instantánea de hace una hora. Borras un archivo y desaparece de su lista mientras miran.
Tú decides cuánto se guarda
Quien se une elige: no tocar el disco en absoluto, guardar lo visto hasta cerrar la sesión, o un caché con techo fijo que va soltando lo más viejo.
Empieza en un minuto
No hay cuenta que crear ni servidor que configurar. Descargas, abres una carpeta y ya tienes algo que compartir.